El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos, descartó ayer una posible devaluación de la moneda nacional y advirtió que cambiar de modelo económico sería “muy peligroso” para el país y, más aún, volver al pasado neoliberal de privatizaciones causaría un efecto “nefasto” en la economía boliviana. Además, negó cualquier posibilidad de modificación de la política cambiaria del país, después de que el ente emisor decidió cerrar sus ventanillas para la venta directa de dólares a la población.