El Estado de Bolivia gastó en la construcción de la Sede del Parlamento Suramericano, en San Benito, al menos 471 millones de bolivianos, unos 65 millones de dólares, según datos del Ministerio de Obras Públicas; sin embargo, debido a diversas cuestiones, el organismo internacional aún no estrenó la obra ni se prevé que lo haga en el corto plazo porque hay una seria crisis desatada por el anuncio de seis países de suspender su asistencia a las reuniones. A esto se suma que la estructura evidenció algunas fallas que causaron incluso la molestia del presidente Evo Morales.