Con 208 millones de habitantes y un PIB de US$2 billones, Brasil es el mercado soñado para muchas empresas, pero son pocas las extranjeras que logran alcanzar un tamaño respetable en el gigante sudamericano. Una de ellas es la colombiana ISA, que no solo no proviene de un país desarrollado, sino que además tiene al Gobierno como su accionista mayoritario.