La Unión Europea (UE) y Chile son socios estratégicos en el impulso de la acción climática a nivel global, tanto en la región de América Latina y el Caribe como en el país. Comparten, además, estrategias y visiones para lograr sus compromisos climáticos en el marco del Acuerdo de París, destacando la meta de alcanzar la carbono neutralidad y la resiliencia a más tardar al 2050.