Las filas de vehículos pesados en los surtidores de Santa Cruz se alargaron este miércoles en busca de diésel, que a decir de los conductores, llega a cuentagotas y no alcanza para toda la fila, por lo que algunos tienen que pasar hasta tres días a la espera de cargar.
En la avenida San Aurelio, por ejemplo, se unieron dos colas de surtidores distantes a casi dos kilómetros entre sí. En el tercer anillo, en el barrio Polanco, la fila de buses de transporte interdepartamental e internacional llega hasta el cuarto anillo y en éste, la fila de camiones y tractocamiones de otro surtidor frente al ingenio San Aurelio, se alarga hasta la avenida Radial 10.
Fuente: El Deber
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