Según el dirigente de los cañeros, en YPFB dicen que "no hay diésel" y que "no hay plata para pagar". Se ha bajado el suministro a los surtidores de la zona norte de 120 mil a 40 mil litros semanales, en algunos casos
Las filas de vehículos pesados en los surtidores de Santa Cruz se alargaron este miércoles en busca de diésel, que a decir de los conductores, llega a cuentagotas y no alcanza para toda la fila, por lo que algunos tienen que pasar hasta tres días a la espera de cargar.

En la avenida San Aurelio, por ejemplo, se unieron dos colas de surtidores distantes a casi dos kilómetros entre sí. En el tercer anillo, en el barrio Polanco, la fila de buses de transporte interdepartamental e internacional llega hasta el cuarto anillo y en éste, la fila de camiones y tractocamiones de otro surtidor frente al ingenio San Aurelio, se alarga hasta la avenida Radial 10.

Fuente: El Deber

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