La Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) autorizó al primer productor estadounidense de etanol a emitir créditos de descarbonización (CBIO) bajo el programa RenovaBio.
La autorización responde a una solicitud del importador Copersucar para la certificación del etanol anhidro producido a partir de maíz por Plymouth Energy LLC en Iowa, EE. UU. Si bien el uso de biocombustibles extranjeros está permitido bajo las normas del programa, esta fue la primera solicitud de certificación de un importador que recibió la agencia.

El proceso se encontraba en curso desde enero. La participación de los productores estadounidenses en el programa brasileño de descarbonización suele ser limitada, dado que los biocombustibles importados tienen una mayor huella de carbono que los nacionales y son menos competitivos en la emisión de CBIO.

Este es otro capítulo de la guerra arancelaria de Donald Trump contra Brasil. En abril, cuando se anunciaron los primeros aranceles —todavía del 10% para los productos brasileños—, un informe del gobierno estadounidense identificó a RenovaBio como una barrera comercial.

Otra crítica se refiere a los propios aranceles a los biocombustibles importados. Brasil aplica una tasa del 18% a sus socios comerciales fuera del Mercosur, la misma que se aplica a Estados Unidos.

Cuando Trump aumentó los aranceles a los productos brasileños al 50% a partir de agosto, el etanol se incluyó en la lista de productos sujetos al arancel. La industria brasileña considera los biocombustibles como una de las vías para un posible acercamiento entre Estados Unidos y Brasil en las negociaciones sobre el aumento de aranceles.

La producción de etanol y combustible de aviación sostenible (SAF) está en la agenda de la misión comercial de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) que viajará a Washington los días 3 y 4 de septiembre para presentar propuestas de colaboración. Cabe recordar que la demanda en Brasil está creciendo, impulsada principalmente por el aumento de la tasa obligatoria de mezcla con gasolina, que aumentó al 30% este mes.

Tras una demanda récord, con 35.900 millones de litros de etanol consumidos en 2024, se espera que el consumo se mantenga alto este año y el próximo. Se proyecta un nuevo récord de consumo de etanol para 2026, con 37.300 millones de litros, según datos de EPE publicados el jueves 21 de agosto. Mientras tanto, todo indica que los aranceles estadounidenses tendrán un impacto menor al previsto en la economía brasileña. En el caso del consumo de diésel, por ejemplo, los efectos serán leves, según las proyecciones de EPE.

El informe bimestral de la empresa estatal muestra que las favorables perspectivas económicas nacionales y la adopción del Plan Brasil Soberano deberían contribuir a mantener el consumo nacional de combustible en niveles elevados este año.

Fuente: Axis