En las cálidas tierras del sur de Bolivia, donde el río Bermejo serpentea entre montes y fronteras, se gestó una historia que marcaría el destino de una región entera. El descubrimiento de petróleo en Bermejo no solo transformó su economía, sino también su identidad, su gente y su lugar en la historia nacional.
Según el historiador Wilson Mendieta Pacheco, fue a unos cincuenta kilómetros al norte del Fortín Campero donde se instaló el primer campamento petrolero. “Planchadas, torres, pozos y otros requerimientos”, describe, mientras el Fortín Campero, desde el 16 julio de 1902, seguía firme como “centinela de la patria”.

El geólogo Harvey Bassler, catedrático de la Universidad de Pensilvania, fue contratado por la empresa Richmond Levering y CIA para verificar la presencia de petróleo. Tras confirmar el hallazgo, recurrió a la Standard Oil Company para iniciar los trabajos, en acuerdo con el gobierno boliviano.

Fuente: El Diario

Lea la noticia