El pago del segundo aguinaldo para la gestión 2018 pone en aprietos a los empresarios. El sector privado rechazó esta tarde la medida, que en las actuales circunstancias económicas, tiene una triple consecuencia: amenaza la sostenibilidad de los sectores empresariales y de los departamentos con menor crecimiento; pone en riesgo la estabilidad del empleo formal y atenta contra la productividad y la inversión privada.