Antes del Gobierno de Rafael Correa, el costo de producción del petróleo era, en promedio, de 6 a 7 dólares por barril. Sin embargo, durante la última década, este costo se multiplicó por cuatro, llegando hasta 40 dólares, en un intento del Gobierno, a través de los contratos de prestación de servicios, de atraer inversión extranjera que ayude a aumentar las reservas y la producción.