El doble aguinaldo es discriminador: sólo llegará al 14 por ciento de la población económica activa, y en la mayoría de los casos a quienes tienen buenos empleos; la inflación no será tan alta, pero sí temporal; en la mayoría de los casos se invertirá el dinero en consumo de productos importados, y se promueve la precarización e informalidad del empleo, pues muchos empleadores buscan ahora evitar esta responsabilidad.