Esta contracción del 33% responde, fundamentalmente, a un declive en los niveles de extracción. El dato no solo es una señal de alerta productiva, sino que reactiva el debate sobre las deficiencias estructurales que lastran al sector de hidrocarburos.
La crisis energética se refleja con dureza en las cifras oficiales. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia cerró el 2025 con ingresos por exportación de gas natural de $us 1.076,8 millones, una cifra que palidece frente a los $us 1.614,7 millones registrados en 2024. Esta reducción representa un desplome del 33,3% en el valor de las ventas externas en apenas un año.
Fuente: El Diario
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