A poco más de un mes de la aplicación de los decretos supremos 5503 y 5516, que eliminaron la subvención a los combustibles, Bolivia registró un ahorro fiscal superior a $us 400 millones, de acuerdo con un reciente boletín del Ministerio de Hidrocarburos.
La cartera de Estado informó que la estabilización de precios, vigente desde el 17 de diciembre, permitió reducir de manera significativa el gasto público destinado a la importación y comercialización de carburantes.
Fuente: La Razón
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