Camiones, cisternas y buses interdepartamentales esperan por días en la avenida Ladislao Cabrera para acceder a un combustible cada vez más escaso. La crisis golpea al transporte y genera preocupación en la población alteña.
La escasez de diésel volvió a desbordar las calles de El Alto. En la avenida Ladislao Cabrera, una de las principales vías que conecta con Viacha, centenares de vehículos de transporte pesado forman largas filas en busca del combustible, cuya provisión se ha vuelto crítica.

Los carriles de la amplia avenida de ocho vías se encuentran tomados casi por completo por camiones de alto tonelaje, cisternas y buses de transporte interdepartamental. Los choferes denuncian que deben permanecer varios días en espera para abastecerse en los surtidores, sin garantías de que el producto alcance para todos.

Fuente: El Deber

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