Mientras en La Paz el suministro es intermitente, en Cobija y San Matías la crisis se profundiza: largas filas, racionamiento y restricciones paralizan al transporte público y dejan a miles de familias sin servicio diario.
La escasez de combustible se agrava en varias regiones del país. En zonas de La Paz, la ausencia de filas en los surtidores no refleja normalidad, sino desabastecimiento total: simplemente no hay gasolina ni diésel. La crisis impacta de lleno al transporte público y a miles de ciudadanos que dependen de este servicio para movilizarse, trabajar o desplazarse a los centros educativos.

En La Paz, por la zona de Obrajes y la avenida Kantutani, en la zona Sur, se evidenció estaciones completamente cerradas, sin rastro de carburantes. “Aquí normalmente hay filas de choferes esperando por horas. Hoy no hay nadie porque simplemente no hay combustible”, reportó un medio de TV.

Fuente: El Deber

Lea la noticia