El ministro de Economía, Mario Guillén, afirmó ayer que el desfalco perpetrado al Banco Unión por una banda de funcionarios de la entidad pública, no es para nada insignificante, por el contrario, consideró que los 37,6 millones de bolivianos es bastante dinero. Observó que en este hecho delictivo no sólo se burlaron los controles internos, sino también los externos.