La política de comercialización de urea de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) establece que cada compra del fertilizante que produce la planta de Bulo Bulo no sea menor a 25 toneladas, situación que preocupa a pequeños y medianos productores que se ven imposibilitados de adquirir esa cantidad. El panorama se complica aún más porque la Empresa Estratégica de Producción de Abonos y Fertilizantes, que ofrece urea al por menor, tiene costos elevados.