En concreto, en lo que va del año el 60% de la generación provino de fuentes hidráulicas, el 29,4% de eólica, el 7,4% de biomasa y el 1,6% de fuente solar. Esto se debe al cambio de matriz energética que impulsó el gobierno tiempo atrás, con una apuesta por las energías verdes en detrimento de la producción a través de centrales térmicas.