Mientras el Gobierno de Brasil, el tercer productor mundial de energía hidroeléctrica, anunció, en diciembre de 2017, la suspensión de los proyectos hidroeléctricos en la Amazonía por el impacto socioambiental, el presidente Evo Morales ratificó el pasado 22 de enero que se avanzará en los megaproyectos nacionales que permitirán generar 6.000 megavatios (MW) hasta el 2025.